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TRASTORNOS DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA

mar 6, 2013   //   by Mariana   //   Noticias  //  No Comments

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En nuestra actual implicación en las Aulas Hospitalarias nos hemos encontrado con la presencia de algunos casos de Trastornos de la conducta alimentaria, principalmente en adolescentes. Esta patología nos interesa especialmente dado que, desde nuestra visión educativa, pensamos que la educación en hábitos saludables puede favorecer la prevención de estas patologías.

Los trastornos alimentarios se caracterizan por alteraciones graves de la conducta alimentaria y constituyen un problema de salud emergente que tiene un fuerte impacto en nuestra sociedad.

La anorexia y la bulimia son trastornos de la conducta alimentaria que la Organización Mundial de la Salud ha clasificado como trastornos mentales y del comportamiento. La problemática de estos trastornos es muy variada lo que exige una atención y actuación que incluya los aspectos clínicos, familiares, culturales, sociales y educativos. Dado esto, se trata de un trastorno que no sólo se debe tratar desde el área sanitaria sino, también, desde el ámbito educativo se sabe que tiene un valor preventivo.

Los tipos más conocidos son la anorexia nerviosa (AN) y la bulimia nerviosa (BN) aunque también existen otros trastornos menos conocidos como son el Trastorno por atracón y los Trastornos de la conducta alimentaria no especificados (TCANE). El eje común de estos trastornos se caracteriza por una alteración de los hábitos de ingesta de alimentos y de la imagen corporal con graves consecuencias para la salud.

Anorexia Nerviosa (AN)
La AN es más frecuente en los países desarrollados así como en clases sociales altas. La prevalencia oscila entre el 0,3% y el 1% de las mujeres, mientras que en los varones es solamente del 0,1%. El grupo poblacional más afectado son los adolescentes, concretamente del sexo femenino. De hecho, aproximadamente el 90% de las personas diagnosticadas son mujeres.
Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales IV (DSM-IV), las características esenciales de la Anorexia Nerviosa consiste en un deseo irrefrenable de delgadez, rechazo a mantener un peso corporal mínimo normal, miedo intenso a ganar peso y alteración significativa del esquema corporal. Además, las mujeres afectadas por este trastorno, sufren amenorrea. Estas personas mantienen un peso corporal por debajo del nivel mínimo para su edad y talla, esto significa que el peso es inferior al 85% del peso considerado normal para su edad y talla. Ahora bien, si se inicia en la edad infantil en lugar de pérdida aparece una falta de aumento de peso.

Existen dos tipos de AN, la de tipo restrictivo que consigue la pérdida de peso haciendo dieta, ayunando o haciendo ejercicio en exceso. Mientras que el de tipo purgativo, consigue perder peso cuando el individuo recurre a los atracones o purgas (o ambas cosas).

Asimismo, son personas que consideran un logro perder peso y lo interpretan como un signo extraordinario de autocontrol, mientras que el aumento de peso lo consideran un fracaso de autodisciplina. Su autoestima suele depender de la forma y el peso corporal. Actualmente, se sabe que los pacientes con AN de tipo purgativo suelen presentar más problemas en el control de impulsos y mayor inestabilidad emocional.

Ahora bien, cuando sufren importantes pérdidas de peso su estado de ánimo también se ve afectado caracterizándose por síntomas depresivos, retraimiento social, irritabilidad, insomnio…Además, intentan mantener oculta su conducta con respecto a la comida y en algunas ocasiones presentan, a su vez, otros trastornos ansiosos, fobias, síntomas obsesivos y/o trastornos de personalidad. Todo ello complica el tratamiento médico de estos pacientes que suelen ser un reto para sus clínicos.

Bulimia Nerviosa (BN)
La BN, también, suele tener su comienzo en la adolescencia o al principio de la vida adulta, generalmente afecta más a las mujeres que a los hombres y es más frecuente en sociedades occidentales urbanas.
De acuerdo al DSM-IV, la BN consiste en atracones seguidos de métodos compensatorios inapropiados para evitar ganar peso. Se considera atracón el consumo de una cantidad de comida muy superior a la que la mayoría de individuos comerían en un corto periodo de tiempo. Generalmente se ingieren alimentos con alto contenido calórico. Existen dos tipos de BN dependiendo del método compensatorio que use el individuo tras los atracones. El tipo purgativo es aquel en el que el paciente se provoca el vómito o hace un uso indebido de laxantes, diuréticos…Y, el tipo no purgativo, es cuando el enfermo emplea otras técnicas compensatorias inapropiadas como ayunar o practicar ejercicio intenso.
Al igual que en la AN, los individuos con BN hacen una autoevaluación excesivamente influida por la silueta y el peso corporal. Asimismo, suelen avergonzarse de su conducta y se esfuerzan por ocultar sus síntomas escondiéndose en los momentos de atracón.
Los individuos con bulimia nerviosa se encuentran normalmente dentro del margen de peso considerado normal, a pesar de que algunos presentan ligeras desviaciones por encima o por debajo de la normalidad. Asimismo, se trata de personas que ponen demasiado énfasis en el peso y la silueta corporales al autovalorarse, y estos factores son los más importantes a la hora de determinar su autoestima. Suelen presentar alteraciones del estado de ánimo así como síntomas de ansiedad.

Tratamiento de los TCA
Se trata de un tratamiento multidisciplinar, que abarca los aspectos físicos y psicológicos del paciente. Cuenta con el trabajo de psiquiatras, psicólogos, enfermeros, etc.
Los objetivos del tratamiento son:
- Restablecer el peso saludable (regular la menstruación, la ovulación, el impulso sexual y los niveles hormonales, el crecimiento y desarrollo físico y sexual en niños y adolescentes).
- Tratar las complicaciones físicas.
- Incrementar la motivación.
- Suministrar información nutricional.
- Tratar ideas, actitudes y sentimientos disfuncionales relacionados con el trastorno.
- Tratar los otros trastornos asociados.
- Proporcionar el adecuado apoyo familiar, asesoramiento y terapia familiar.
- Prevenir recaídas.
El tratamiento suele ser ambulatorio, excepto si no se consiguen unos resultados efectivos, entonces se procede a ingresar al paciente con el objetivo de:
- Tratar las complicaciones médicas.
- La renutrición
- Tratamiento psicológico: aprendizaje de conductas alimentarias adecuadas, el ejercicio apropiado y moderado, la motivación al tratamiento, el inicio de la resolución de distorsiones cognitivas mayores, la mejoría de la interacción familiar y social.
- La prevención de recaídas.

Algunos enlaces de interés:

Protocolo de actuación en los trastornos de la conducta alimentaria. Gobierno de Canarias: http://www2.gobiernodecanarias.org/sanidad/scs/content/1ed7c860-2137-11df-8252-79e5259eb869/Protocolo_TCA.pdf

Trastornos de la alimentación. Instituto Nacional de la Salud Mental de EEUU: http://www.nimh.nih.gov/health/publications/espanol/trastornos-de-la-alimentaci-n/eating-disorders.pdf

Programa Pipo: http://www.programapipo.com/guia-pediatrica/trastornos-de-la-conducta-alimentaria/

 

 

 

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